STEN KALMA… RIP
18.01.1994 – 16.03.2008
Sind igatsevad ja mäletavad veel kaua palju😥
😥 Kui Vaid Miski Suudaks Mu Parima Sõbra Ja Paljude Parimat Tagasi Tuua…

Sin lugar a dudas, por su juventud y nacionalidad, pienso que este detenido por grooming, sea cómplice de dennist1000, denunciado en el pasado por los mismos actos y aparentemente preso (Segun meneantes visitantes de este blog) y bajo sospecha de las mismas prácticas de provocar suicidios, visto que practicamente “profesionalizó” su macabra obra, según sus palabras habría provocado el suicidio de al menos un chico alemán, acosado por este depredador. Y no son pocos los que suelen acosar a niños y niñas mediante esta abominable práctica. Casualmente usa el mismo cubrecabeza (pasamontañas)… En años pasados, dennist1000 tuvo un cómplice en youtube, busco los datos de las denuncias a Youtube, y por un video que tenía humillando a varios niños, presumo se trate del mismo individuo.

A diarios como la Voz Digital de España, gracias porque publicaciones como estas son las que ayudan a evitar que tantos chicos y chicas sigan muriendo lentamente o se suiciden víctimas de estos depredadores sexuales que en ese submundo del grooming fabrican veraderos castillos del horror en niños y niñas. Pregunto, cuantas familias se han interesado por llegar al fondo del porque sus hijos se han suicidado? No se han percatado de explorar a fondo sus PC y deterinar si ha sido víctima letal de estas prácticas?
Fuente Original:
Era todo un depredador, capaz de extorsionar e incluso amenazar de muerte a los menores a los que captaba por Internet para acosarlos, a cambio de imágenes pornográficas. El supuesto ciberacosador detenido la pasada semana en Puerto Real, se llama Benjamín Cabello Sánchez, y tiene 22 años -tal y como publicaba, al cierre de este periódico la edición digital de Público.es-, pero extendía sus delitos hasta la otra punta de Europa, en Estonia y Noruega. Se encontraba en libertad con cargos por los mismos delitos por los que, ahora sí, ha sido enviado a prisión. El perfil de sus víctimas era siempre el de chicos jóvenes de entre 14 y 15 años de países nórdicos, la mayoría de Estonia y Noruega, con los que contactaba a través de redes sociales de Internet, donde se había creado un perfil falso.
Para ganarse su confianza se hacía pasar por una chica, Elisa, española pero residente en Estonia, que quería conocer a nuevos amigos. Un anzuelo de amistad, con la que se intercambiaban imágenes con poses sensuales, utilizando para ello fotografías descargadas de Internet de strippers. Cuando las obtenía, la dulce española revelaba su verdadera personalidad: la de un joven de 22 años, estudiante de informática «aunque dejó sus estudios», que les exigía más y más imágenes e incluso vídeos, con escenas cada vez más explícitas, bajo la amenaza de hacer circular entre sus amigos y familiares las fotografías que ya había obtenido.
Modus operandi
En inglés a esta práctica la llaman grooming y, según fuentes policiales, es uno de los delitos cibernéticos más comunes en los que suelen además involucrarse menores.
Lo más llamativo de este caso es que Benjamín contaba ya con cargos judiciales, después de que la Policía lo detuviera en octubre de 2008 por el mismo delito de acoso. La justicia de Estonia lo había reclamado, tras recibir la denuncia de uno de los menores acosados. Tras rastrear la procedencia de un correo electrónico usado por el ciberacosador, se le localizó en su domicilio de Puerto Real. Durante la investigación, se le relacionó igualmente con el suicidio de otro chico estonio de 14 años, en marzo de 2008, que se pegó un tiro al coaccionarle Benjamín con difundir sus fotografías. En aquella detención, se le halló una gran cantidad de imágenes pornográfica y vídeos con más de 70 jóvenes de aspecto nórdicos. Además, contaba con 750 direcciones de correo, que podían ser potenciales víctimas.
Anterior acusación
El juez estimó, sin embargo, que no era necesario encarcelarlo. Y Benjamín, de nuevo libre, volvió a las andadas: apenas un mes después comenzó el acoso de una de sus últimas víctimas. Ahora, el joven puertorrealeño ha sido enviado a prisión preventiva, imputado por los delitos de acoso y amenazas, y también por los de de producción, tenencia y distribución de pornografía infantil.
Tras su liberación, la Policía recomendó a sus padres que le retiraran el ordenador y la conexión a Internet. Pero eso no fue un obstáculo para este joven de 22 años, que comenzó a utilizar el móvil para contactar y extorsionar a nuevas víctimas, usando programas como el Messenger. Incluso mantuvo conversaciones en un inglés muy pobre con los menores, a los que obligaba a llamarle a diario. Fuentes de la investigación describen a Benjamín como un chico introvertido y obsesivo «tanto con Internet, como con el sexo» al que no le amedrentaba el riesgo de ser detenido. De hecho, según indicó la Policía, alardeaba de que tarde o temprano iría a la cárcel. E incluso llamó a los padres de una de sus víctimas para amenazarles.
La nueva investigación sobre él comenzó también por petición de la policía estonia el pasado mes de septiembre tras la denuncia de dos nuevos menores a los que llegó a exigir que grabaran una escena sexual junto, bajo la amenaza de matarlos. Los jóvenes denunciaron el acoso que sufrían y de nuevo se localizó su rastro en Puerto Real, donde fue detenido el pasado 16 de octubre por agentes de la Brigada de Investigación Tecnológica de la Policía Nacional y el Grupo Udyco III de la Comisaría de Cádiz.
Chantaje a la víctima 15 días antes de morir
Lisha: ¿Te acuerdas del problema con Patu?
Sten: Sí, lo recuerdo
L: He pensado hacer lo mismo contigo. Una especie de castigo por hablar demasiado sobre mí. S: ¿Qué vas a hacer conmigo?
L: Colgar alguna cosa en Internet.
S: Quiero matarte.
L: Creo que suicidarte te será más fácil.
S: Que te jodan.
L: Todo el mundo va a poder reírse de ti dentro de poco… (…) Yo tengo las direcciones [de correo electrónico] de todo el mundo de tu escuela.
S: Por favor, no lo hagas. (…) Si se lo envías, arruinarás mi vida. (…) Me odio a mí mismo y mi vida llena de mentiras. Ahora sé dónde está la llave para coger la pistola de mi abuelo.
L: Buena suerte en tu nueva vida. (…) Y ahora no me molestes. Estoy ocupado.